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Alignment mistakes that affect your swing (and how to correct them)

Alignment affects the club’s path, the direction of the clubface and the ball’s flight.

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Índice

Errores de alineación que afectan tu swing (y cómo corregirlos)

La alineación condiciona el recorrido del palo, la dirección de la cara y la trayectoria de la bola. Un pequeño error en la posición de los pies puede hacer que compenses durante el swing un problema que empezó antes de mover el palo.

Puedes ejecutar correctamente el movimiento y, aun así, obtener un resultado diferente al que buscabas. Cuando la cara del palo, los pies, las caderas o los hombros apuntan en direcciones distintas, el cuerpo tiende a buscar ajustes durante el swing. Antes de modificar tu técnica, merece la pena comprobar si el problema comienza en la posición que adoptas sobre la bola.

Apuntar con los pies en lugar de con la cara del palo

Uno de los errores de alineación más habituales consiste en utilizar los pies como referencia principal. Te colocas pensando en la dirección del objetivo y das por hecho que la cara del palo está orientada hacia el mismo punto, cuando puede existir una diferencia considerable entre ambas líneas.

La referencia debería ser la cara del palo. Colócala detrás de la bola y oriéntala hacia el objetivo antes de situar los pies. A partir de ahí, el cuerpo debe quedar paralelo a la línea de juego. Piensa en dos líneas que avanzan hacia el mismo objetivo: una pasa por la bola y la otra por tus pies. El objetivo está al final de ambas, pero tu cuerpo no apunta directamente hacia él.

Colocarte demasiado abierto o demasiado cerrado

La posición de los pies puede modificar la trayectoria que toma el palo durante el swing. Cuando el stance queda demasiado abierto respecto a la línea de juego, puedes favorecer un recorrido de fuera hacia dentro. Si queda demasiado cerrado, puede aparecer la tendencia contraria.

No existe un único patrón aplicable a todos los jugadores, porque la trayectoria también depende de la técnica y del palo utilizado. Lo que sí puedes controlar es que la colocación inicial sea coherente y repetible. Durante el entrenamiento, coloca un palo en el suelo paralelo a la línea objetivo y utilízalo para situar los pies. Desde la posición del jugador resulta complicado apreciar unos pocos grados de diferencia, mientras que una referencia en el suelo hace que el error sea mucho más evidente.

Confiar demasiado en lo que parece estar alineado

La percepción puede jugar en contra cuando estás sobre la bola. Desde detrás puedes ver con claridad la línea que une el punto de partida con el objetivo, pero al colocarte para golpear cambias de perspectiva y esa referencia deja de ser tan evidente.

Una posición que te parece perfectamente alineada puede estar orientada varios grados hacia la izquierda o hacia la derecha. A medida que aumenta la distancia hasta el objetivo, esa pequeña diferencia también se hace más visible en el resultado.

Durante la práctica, busca un punto situado unos centímetros delante de la bola y sobre la línea que quieres seguir. Puede ser una marca del césped, una hoja o cualquier pequeño elemento visible. Alinea primero la cara del palo con ese punto y coloca después el cuerpo.

Revisar hombros y caderas

La alineación no depende únicamente de los pies. Puedes tener una buena posición de piernas y presentar, sin darte cuenta, los hombros o las caderas en una dirección diferente.

Los hombros tienen especial importancia porque participan en el inicio del backswing. Si están demasiado abiertos o cerrados respecto a la dirección del golpe, pueden influir en el recorrido que toma el palo desde los primeros centímetros del movimiento.

Al colocarte sobre la bola, comprueba que pies, caderas y hombros mantienen una orientación coherente. No hace falta convertir esta comprobación en un ritual largo. Con el tiempo debería formar parte de la propia rutina de preparación.

Cambiar la referencia según el palo

La posición puede sentirse diferente cuando cambias de palo. Con un hierro corto estás más cerca de la bola y tienes una postura más vertical. Con un driver, el stance es más amplio y la bola queda más adelantada. Estas diferencias modifican tu colocación y también la percepción de la línea objetivo.

La relación entre el palo y el objetivo, sin embargo, sigue siendo la misma: la cara debe orientarse hacia el punto elegido y el cuerpo debe quedar paralelo a esa dirección.

Si notas que tu posición cambia demasiado al pasar de un palo a otro, vuelve a utilizar un palo colocado en el suelo como guía durante la práctica. Así podrás comprobar si realmente estás modificando la dirección o si simplemente ha cambiado la sensación que tienes al colocarte.

Intentar corregir la dirección durante el swing

Cuando descubres que estás mal colocado después de iniciar el movimiento, el cuerpo puede intentar compensarlo. Puedes modificar el recorrido del palo, cambiar la acción de las manos o alterar la posición de la cara para evitar una trayectoria que ya estaba condicionada por el stance.

Estas correcciones pueden solucionar un golpe concreto, pero dificultan la repetición del movimiento. Si la colocación inicial cambia de un golpe a otro, también cambiará la compensación que necesitas hacer.

Por eso, el ajuste debería producirse antes del takeaway. Coloca primero la cara del palo, construye el stance alrededor de ella y comprueba que el cuerpo mantiene una posición paralela a la dirección de juego. Después puedes concentrarte en ejecutar el swing sin intentar reparar durante el movimiento un error que comenzó antes.

Una rutina sencilla para mejorar tu alineación

Incorporar esta comprobación a la preparación de cada golpe no debería añadir demasiados pasos. El objetivo es repetir siempre la misma secuencia para que la colocación inicial dependa cada vez menos de lo que percibes en ese momento.

Elige el objetivo y busca un punto cercano a la bola sobre la línea que quieres seguir. Alinea la cara del palo con ese punto y coloca los pies respecto a ella. Antes de iniciar el swing, comprueba que hombros y caderas mantienen una orientación coherente con las piernas y ejecuta el movimiento siguiendo la misma secuencia.

La repetición de esta rutina tiene más valor que añadir comprobaciones constantemente. Si utilizas el mismo procedimiento durante varias sesiones, será más fácil detectar cuándo estás realmente desalineado y cuándo el problema procede de otro aspecto del swing.

golf alcanada swingImagen generada con inteligencia artificial

Antes de cambiar tu swing, revisa dónde estás apuntando

Cuando una bola sale repetidamente hacia el mismo lado, es fácil buscar inmediatamente una explicación en el movimiento del palo. La alineación merece una comprobación previa porque puede estar condicionando el resultado desde mucho antes del impacto.

Revisar cómo estás colocado también ayuda a separar dos problemas distintos: un swing que necesita un ajuste técnico y un swing que está respondiendo a una mala dirección de partida. Corregir primero este aspecto puede evitar que introduzcas compensaciones innecesarias en tu movimiento.

En el campo de prácticas de Golf Alcanada puedes trabajar esta rutina con diferentes palos y observar cómo cambia la trayectoria de tus golpes. El sistema Toptracer proporciona información sobre los golpes y permite analizar lo que ocurre durante la sesión de práctica. Golf Alcanada fue el primer campo de Mallorca en incorporar este sistema en 2022.

La próxima vez que un golpe salga desviado, revisa primero cómo estabas colocado antes de iniciar el movimiento. Una pequeña diferencia en la dirección puede acompañar a la bola mucho más lejos de lo que parece.

Contenido generado con inteligencia artificial y revisado editorialmente por nuestro equipo.
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