Cómo mejorar el control de distancia con el wedge desde 80 metros

Cuando tienes 80 metros por delante, la bandera parece cerca. Una pequeña diferencia en la distancia puede cambiar el siguiente golpe.

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Si la bola se queda corta, tendrás un putt más largo. Si vuela demasiado, puede superar el green.

En esta zona del campo, ganar metros deja de ser la prioridad. Lo que cuenta es saber cuánto quieres que vuele la bola y tener un movimiento que puedas repetir. Para un jugador de nivel intermedio, trabajar este tipo de aproximaciones puede aportar mucho a los golpes de scoring.

El punto de partida está en conocer las propias distancias y encontrar una combinación de palo y swing que permita alcanzar el objetivo sin forzar la ejecución.

Elegir el palo adecuado

Una misma distancia no corresponde necesariamente al mismo wedge para todos los jugadores. El loft, la velocidad del swing y el contacto hacen que cada jugador obtenga resultados diferentes.

Puedes llegar a la bandera con un wedge de mayor loft y un swing más largo. También puedes utilizar un palo con menos loft y acortar el movimiento. Las dos opciones pueden funcionar. Lo interesante es comprobar cuál ofrece un contacto estable y una trayectoria que puedas repetir.

Si necesitas acelerar demasiado para alcanzar la distancia, probablemente estás exigiendo demasiado al palo. Si tienes que frenar el movimiento para evitar pasarte, la elección tampoco resulta cómoda. El wedge adecuado será aquel que puedas golpear con decisión y manteniendo un ritmo natural.

Controlar la distancia con el swing

Los wedges ofrecen muchas posibilidades para trabajar diferentes distancias con un mismo palo. Una de las más útiles consiste en mantener un ritmo parecido y variar la longitud del swing.

Durante una sesión de práctica puedes establecer tres referencias: un movimiento corto, uno medio y otro más largo. Cada uno producirá una distancia diferente. No hace falta que coincidan con las de otro jugador. Lo importante es saber qué resultado produce cada movimiento en tu caso.

Si tu swing medio alcanza alrededor de 70 metros y el largo llega a 85, una posición de bandera intermedia deja de ser una cifra desconocida. Puedes ajustar la longitud del movimiento o elegir otro wedge que permita un swing más cómodo.

Con varias referencias, las aproximaciones dependen menos de la sensación del momento.

El contacto también cuenta

Puedes hacer dos swings prácticamente iguales y obtener resultados muy diferentes. El punto de contacto tiene mucho que decir.

Un golpe demasiado fino puede producir una bola más rápida de lo previsto. Si el contacto se produce demasiado atrás, la velocidad disminuye y la bola puede quedarse corta.

Con el wedge, merece la pena observar el impacto antes de fijarse únicamente en dónde termina la bola. Una trayectoria parecida y una dispersión razonable ofrecen más información que un único golpe que acaba cerca de la bandera.

Durante la práctica, busca una sensación de impacto que puedas reconocer y repetir. Después comprueba cuánto cambia la distancia entre un golpe y el siguiente.

Medir el carry

Saber dónde termina la bola no siempre basta para valorar un wedge. El primer bote puede modificar mucho el resultado cuando cambian la firmeza del green, la pendiente o la zona de aterrizaje.

Por eso resulta útil conocer el carry, es decir, la distancia que recorre la bola antes de tocar el suelo. Para establecer una referencia fiable, puedes golpear diez bolas hacia un objetivo situado a 80 metros y registrar los resultados. Más que buscar un único golpe perfecto, interesa observar dónde se concentra la mayoría de los impactos.

Un sistema como Toptracer facilita este trabajo porque ofrece datos de cada golpe durante la práctica. Golf Alcanada incorporó Toptracer a su campo de prácticas en 2022 y fue el primer campo de Mallorca en contar con este sistema.

Los datos pueden revelar que tu wedge llega habitualmente a una distancia diferente de la que imaginabas. Esa información resulta mucho más útil durante una vuelta que una estimación basada únicamente en la sensación.

Trabajar las distancias intermedias

Si solo trabajas una distancia concreta, tarde o temprano aparecerá una situación para la que no tienes una referencia clara.

Prueba con 60, 70, 80 y 90 metros y después introduce distancias intermedias. El ejercicio no tiene que complicarse. Basta con alternar objetivos y comprobar cómo respondes.

Imagina que tienes 76 metros hasta la bandera. Puedes jugar el swing que utilizas para 70 y aceptar que la bola quede algo corta, buscar una ejecución ligeramente más larga o cambiar de wedge para utilizar un movimiento más completo.

Con práctica, estas decisiones se vuelven más naturales. Empiezas a reconocer qué opción ofrece mayor margen y cuál te obliga a forzar el golpe.

Leer las condiciones antes de ejecutar

La cifra del telémetro es solo uno de los datos que tienes delante. Un viento en contra puede pedir más palo. Una bandera situada al fondo del green puede cambiar la zona de aterrizaje. Una pendiente ascendente modifica la trayectoria necesaria y la firmeza de la superficie influirá después, cuando la bola toque el green.

Antes de ejecutar el wedge, mira la situación completa.

Puede que tengas 80 metros hasta la bandera, pero quieras que la bola aterrice unos metros antes para aprovechar la pendiente. En otra situación, el viento puede hacer preferible jugar para una distancia superior. La decisión cambia con el golpe que tienes delante.

Llevar el entrenamiento al campo

Una sesión de práctica puede servir para construir referencias que después resulten útiles durante una vuelta.

Empieza con varios golpes sin objetivo concreto. Busca un contacto limpio y un ritmo que puedas mantener sin esfuerzo. Después trabaja una distancia determinada y registra el carry de cada golpe.

Alterna varias distancias y cambia la longitud del swing o el palo. Observa qué combinación te resulta más natural y cuál produce una dispersión menor. Para terminar, introduce una situación de campo: una bandera, una zona de aterrizaje o un punto concreto del green.

Ya no basta con saber cuánto vuela la bola. Tienes que decidir dónde quieres que aterrice. Ese último paso acerca la práctica a lo que ocurre durante una vuelta.

Campo de practicas 1

Convertir el wedge en una ventaja de scoring

Unos pocos metros pueden cambiar por completo la posición desde la que afrontarás el siguiente golpe. Conocer tus distancias no garantiza dejar siempre la bola cerca de la bandera, pero sí permite tomar decisiones basadas en información real y ejecutar el wedge con mayor confianza.

Golf Alcanada cuenta con un campo de prácticas equipado con Toptracer y una Academia de Golf con profesionales certificados por la PGA. Una buena forma de comprobar tus referencias de distancia y seguir afinando el juego corto.

Contenido generado con inteligencia artificial y revisado editorialmente por nuestro equipo.
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