Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia del usuario. Estas cookies no almacenan información personal de los usuarios.

Cómo lograr una trayectoria de bola baja

A la hora de mejorar en el golf podemos aprender algunos trucos y otras técnicas que no solo hacen de este deporte algo dinámico y entretenido, sino que también nos ayudarán a dejar de jugar de forma amateur para ir dominando técnicas que nos permitirán alcanzar los hoyos de una manera más fácil y a salir de algunas situaciones complicadas con mayor facilidad.

Existen factores que influyen a la hora de obtener resultados finales como puede ser el viento que sople, la forma en que gestionemos los momentos claves y de tensión o las herramientas de las que dispongamos para poder hacer jugadas más versátiles. Por supuesto, esto son las claves que dependen de nosotros. Pero habrá días en que el tiempo jugará en nuestra contra y deberemos aprender a gestionar lo que hemos aprendido, y luego adaptarlos a las jugadas que deseemos llevar a cabo.

Una de esas herramientas muy útiles y fáciles de ejecutar es saber pegar bolas bajas. A priori parece algo complicado, pero con unos sencillos trucos que poner en práctica solo es cuestión de tiempo. Y es que hay que entender que no todo el mundo juega al golf de forma profesional  y aun así desean mejorar y aprender los entresijos de este deporte.

¿Cómo puedo lograr una trayectoria de bola baja?

Para conseguir pegar a la bola más baja debemos seguir cuatro sencillas indicaciones que nos facilitarán mucho el trabajo.

  • Coger el palo un poco más corto. Con esta herramienta reduciremos el arco del swing y también el impacto en la bola.
  • Colocar la bola un poco hacia el pie derecho. Con este sencillo truco, nos aseguraremos que el palo llegue en un ángulo perfecto.
  • ¡Esto es muy importante! Casi fundamental, podríamos decir. A veces vamos a jugar con demasiado viento o un viento que no va a favor. Eso influirá en la distancia a recorrer de la bola, por tanto, tendremos que aprender a saber cuándo golpear más fuerte y cuándo más suave. Esto, combinado a las dos anteriores, te garantizará conseguir meter una bola baja en el hoyo más cercano.
  • Reducir la tensión. Si en un momento de presión no logras concentrarte en lo que estás haciendo, es probable que falles. Para eso, aprende a gestionar tus emociones cuando estés en el campo y visualiza la meta, en este caso el hoyo, y así conseguirás resultados óptimos. Si golpeas la bola creyendo que no lo conseguirás, es probable que así sea. 

También puede ayudar colocar las manos un poco más bajo en el palo y bloquear las muñecas. Reducir el swing a un setenta por ciento, o probar diferentes palos. Si hace mucho viento, es preferible jugar con un hierro que con uno de madera, y así evitar que el viento desvíe la bola hacia donde no queremos o se pierda en su trayectoria. Elige entre los catorce palos disponibles cuál se adapta mejor a cada situación y haz el golpe necesario en cada momento.