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El golf merece el respeto de un gran deporte

¿Eres de los que no pueden pasar una semana sin practicar su hobby? ¿Piensas buena parte del tiempo acerca del golf Mallorca y sus cualidades o ventajas? ¿Sueñas con el próximo partido y planificas tus vacaciones respetando el calendario de los principales campeonatos? Si tus respuestas son positivas, entonces no hay duda de que eres un apasionado de esta actividad; no obstante, ¿te has preguntado alguna vez si podría ser considerado como un deporte?

Una pregunta interesante en verdad y cuya respuesta, contrariamente a lo que sus detractores opinan, es afirmativa casi desde cualquier punto de vista que sea enfocada. Según el diccionario, por ejemplo, se define el término “deporte” como una actividad en la que se ejercita el cuerpo. Además, la misma está sometida a reglas claras y se compite para demostrar capacidad o fuerza física.

Estudios científicos lo confirman

De acuerdo al concepto, si bien no te agotas ni terminas sudando a mares, en el golf hay una cierta intensidad física asociada a un extenso recorrido. Y, por otro lado, esta se incrementa notablemente al realizarlo caminando y con la bolsa de palos a la espalda. Asimismo, existen directrices de juego y también normas de etiqueta que cumplir, competencias incluso a nivel internacional y para poder conseguir el objetivo se requiere de una formidable destreza.

Ciertos estudios acreditados, llevados a cabo en el Colorado Center for Health & Sport Science situado en Denver, probaron que el golf es un deporte en toda regla y no un simple pasatiempo de personas de la tercera edad. La razón es que la cantidad de calorías quemadas en una ronda de 18 hoyos, por individuos comprendidos en el rango de 21 a 61 años, era suficiente para considerarlo oficialmente de esa manera, pero con un valor inferior al logrado en otras disciplinas.

Hablamos de un deporte olímpico

En octubre del 2009, durante la sesión No 121, el Comité Olímpico Internacional aprobó la inclusión del golf en los juegos nuevamente. La reaparición tuvo lugar en Río de Janeiro en el 2016 y ya fue ratificada su continuidad para el evento de París 2024. De esta forma, se eleva de nuevo a la máxima categoría después de su participación en los años 1900 y 1904, cuando salió del escenario deportivo mundial por ciertas discrepancias con la PGA.

En conclusión, aunque jugar al golf es igual de natural que dar un paseo por la pradera golpeando una pelota y no genera dificultades respiratorias, media hora de desbocamiento del ritmo cardíaco y una considerable pérdida de sales minerales puede, de modo formal, calificarse de disciplina deportiva. Asimismo, sus beneficios asociados, si se enumeran: la liberación del estrés, la habilidad de desarrollar buenas amistades y otros, lo convierten, positivamente, en una gran inversión.